El CECTE recibió expresiones de inquietud relacionadas con la difusión periodística de trabajos de investigación que han renovado la preocupación sobre los posibles efectos perjudiciales para la salud del herbicida glifosato, analizó el tema y en la reunión del 4 de mayo consideró que se trata de un tema relevante que da lugar a controversias éticas, afecta a la integridad en la investigación y compromete además las relaciones de la ciencia y la tecnología con la economía, la producción agropecuaria, la preservación del medioambiente, la salud y el bienestar de la población; razón por la cual redactó un documento con recomendaciones.


El Ministro Dr. Lino Barañao inauguró la Conferencia, y se refirió a las nuevas posibilidades abiertas por la nanociencia y la nanotecnología para el desarrollo social y económico de la región. Asimismo aludió a la necesidad de profundizar y difundir el conocimiento sobre las nuevas tecnologías a fin de evitar los temores que tradicionalmente suelen provocar en la sociedad. Finalmente, puntualizó que iniciativas como esta conferencia demuestran la preocupación del mundo científico por prevenir riegos y por informar a la sociedad de manera adecuada a fin de que se puedan aprovechar plenamente los beneficios que las nuevas tecnologías ofrecen.
La Conferencia se llevó a cabo el 27 y 28 de agosto y fue organizada por el Comité Nacional de Ética en la Ciencia y la Tecnología (CECTE); la Fundación Argentina de Nanotecnología (FAN); el Centro Argentino-Brasileño de Nanociencia y Nanotecnología (CABNN); el Programa Argentino-Brasileño de Ética en la Ciencia y la Tecnología (PABECyT); la Dirección de Relaciones Internacionales del Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva (MinCyT) y recibió el auspicio de la Dirección General de Investigación de la Comisión Europea.
El Dr. Peteris Zilgalvis, responsable de la Unidad de Governanza y Ética de la Dirección General de Investigación de la Comisión Europea, expuso el Código de Conducta para la Investigación Responsable en Nanociencia y Nanotecnología, aprobado el pasado febrero, e informó sobre sus principios y las acciones concretas destinadas a implementarlo en los países de la Unión Europea. Distinguidos representantes del mundo académico de Brasil y Argentina, de la industria y de organizaciones gubernamentales discutieron de manera franca y abierta la posibilidad y conveniencia de adoptar un código similar en Argentina y Brasil; sus implicaciones para el avance de la nanociencia y la nanotecnología y su posible influencia en los intercambios entre la región y la UE.
En la primera jornada hicieron sus presentaciones Aída Kemelmajer (CECTE, Corte Suprema de Justicia Mendoza, UNCu); Roberto Fernández Prini (FAN); Gerardo López (NANOTEK S.A.), Paulo Porta (DARMEX S.A.), y Eder Romero (UNQ). Por la tarde, expusieron los coordinadores del CABNN, Roberto Salvarezza (INIFTA, UNLP) y José d’Albuquerque e Castro (Dto. Física UFRJ); el coordinador del Centro Interdisciplinario de NyN, Ernesto Calvo (INQUIMAE, FCEN UBA); Bruno Maggio (CIQUIBIC, UNC); Alberto Lamagna (CNEA) y Daniel Lupi (INTI). Por Brasil también participaron Oswaldo Luiz Alves (Dto. Química, UNICAMP); Celso de Melo (Dto. de Física, UFP y Consejo Consultivo de Nanotecnología del Ministerio de Ciencia y Tecnología) y Ennio Candotti (UEA, PABECyT). Durante la discusión participaron por el MinCyT Cristina Cambiaggio, Hernán Charreau y Marcela Gregori; Joaquín Valdés por el INTI, Samuel Finkielman (CECTE) y e investigadores y tesistas de distintas instituciones. En la segunda jornada se debatieron las medidas concretas a adoptar presentadas por la relatora Karen Hallberg (CAB, CECTE). Otilia Vainstok (CECTE, PABECyT) obró como coordinadora general del encuentro que contó con la asistencia técnica de Alfredo Stolarz (CECTE), Florencia Paoloni (DRRII) y Anabella Di Pego.
Se debatieron varios temas relacionados con el papel del principio de precaución entendido no como freno sino como estímulo de la innovación; la profundización de la investigación y la búsqueda de tecnologías más seguras y “limpias”; la evaluación fundada del balance entre los beneficios de las innovaciones y sus riesgos, que puede impulsar la diversificación y evitar tecnologías monopólicas. La mayoría de las opiniones convergieron alrededor de la necesidad de contribuir a crear una opinión pública informada, la importancia de evaluar los riesgos de los nanobjetos que llegan al mercado, tanto los de producción nacional como los que ingresan desde el exterior, y de impulsar políticas tendientes a la formación de especialistas en los conocimientos y técnicas específicas exigidas para analizar la toxicidad de nanobjetos. Se propuso la creación de un Observatorio de NyN que acceda a bases de datos de investigaciones sobre riesgos en este campo realizadas en la Comisión Europea y otras. Por otra parte, se discutió la necesidad de evitar conflictos de interés en la evaluación de proyectos mediante la ampliación de la base de evaluadores provenientes de estas disciplinas.
Se analizaron también las razones por las cuales el código puede favorecer la relación de las empresas con la sociedad; la conveniencia de incorporar previsiones relativas a riesgos en el trabajo industrial, a la prevención de la contaminación y al tratamiento y disposición final de desechos, así como prescripciones para asegurar la equidad en la propiedad intelectual; se argumentó acerca de la contribución que podría prestar la adopción del código para evitar barreras para-arancelarias contra la exportación de nanotecnología local y para iniciar una discusión seria sobre normativas específicas.
Se señaló que tanto la elaboración del código como su implementación en universidades e institutos públicos y en el sector privado deberán atender a las condiciones propias de la región y promover la paz y el desarrollo; y, algunos investigadores se refirieron a los requisitos para la efectiva concreción del código y el control de su implementación.
En la reunión se acordó que en la Argentina, el CECTE, con la participación de investigadores e industriales y de la FAN, iniciará en el ámbito del MinCyT el proceso de elaboración del código que contemplará los lineamientos discutidos. El código podrá ser la plataforma para un nuevo diálogo sobre la NyN entre instituciones científicas y de financiamiento e industriales con el resto de la sociedad destinado a informar y favorecer la confianza social en la investigación. El documento aprobado se presentará a Brasil para su discusión conjunta.